Ulna
Hacia el sur, los culebrales
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Hacia el sur, los culebrales
a mí la nacionalidad no me la da, ni me la quita nadie
A papá no se le veía tan alegre
…únicamente alcanzaron a ver cómo les rindió culto la infamia.
Hay cosas que se callan tan fuerte que terminan rugiendo en la piel
Los primeros días hubo entusiasmo, la gente competía por ver quién respiraba menos, quién aprovechaba mejor sus raciones. Surgieron entrenadores de apnea, medidores de oxígeno portátiles, competiciones de ahorro pulmonar.
Le explicaron que nada más querían pasar esa noche, que al día siguiente ni tomarían el desayuno. Sería abrir los ojos y estar andando.
Mi hija ni siquiera notó mi ausencia.
…y que vomité en la fiesta del bautizo de mi sobrina; y que caí desmayado en la primera hora de la despedida de soltero…