Balance semestral
El fracaso estaba servidísimo, frío y harto en moscas, pero yo forcejeaba aún con la ilusión de grandeza. Un poquito de éxito en un puñadito de cosas me hacía creerme la fénix madre de la periferia capitalina.
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El fracaso estaba servidísimo, frío y harto en moscas, pero yo forcejeaba aún con la ilusión de grandeza. Un poquito de éxito en un puñadito de cosas me hacía creerme la fénix madre de la periferia capitalina.
Haciendo ceritos en la pista Helena; la más cumbanchera, la matrona, la ma montra.
Al grito: Nueve, Palma, Bayona, Aire.